• Pacientes adultos, con grasa localizada, poca o ninguna flacidez de piel, con perdida del tono muscular.
  • Pacientes saludables y con un peso estable
  • Próximos del peso ideal para el tipo de cuerpo y altura.
  • No fumantes.
  • Individuos con objetivos claros y dentro de las reales posibilidades del procedimiento, estando inclusive conscientes de las limitaciones del mismo.