• Pacientes adultos, tanto hombres como mujeres que sienten los efectos del envejecimiento facial y buscan tratar el rostro de forma única o asociada a otro procedimiento.
  • Pacientes adultos saludables que no tienen una condición medica grave o que pueda perjudicar la cicatrización
  • Pacientes no fumantes
  • Individuos claros y dentro de las posibilidades reales del procedimiento, estando inclusive consiente de las limitaciones del mismo.