hiperhidrosisLa Hiperhidrosis o sudoración excesiva en axilas, palmas y pies es una enfermedad en la cual el 70% de los pacientes que la sufren se encuentran emocionalmente perjudicados y socialmente afectados

Muchos la padecen pero pocos la tratan. La hiperhidrosis es un trastorno caracterizado por la sudoración excesiva, que va más allá de las necesidades fisiológicas.

Aparece en la vida de las personas interfiriendo en sus actividades diarias, en los ámbitos laborales, con amigos, la familia y en la intimidad de la pareja, según confirman estudios realizados y difundidos por la Universidad de Würzburg (Alemania).

La hiperhidrosis puede ser primaria, es decir de causa desconocida, o secundaria relacionada con alguna otra patología, y puede manifestarse de manera generalizada o localizada en zonas como las axilas, la palma de la mano, la planta de los pies o bien en el rostro.

Cabe señalar y diferenciar la hiperhidrosis de la bromhidrosis, es decir mal olor en la transpiración, que es causado por bacterias y levaduras que descomponen el sudor y la piel mojada, desprendiendo así un olor no agradable.

Evitar el contacto social, no dar la mano, cambiarse de muda de ropa más de una vez al día, son algunos de los rituales con los que deben cumplir todos los días los que padecen de esta afección.

Un estudio realizado en 2003 en la Universidad de Würzburg en Alemania señaló que el 73% de los pacientes demostraron sentirse emocionalmente perjudicados por la hiperhidrosis.

El tipo más frecuente de hiperhidrosis es la axilar ya que alcanza el 60% de los casos. La sudoración excesiva en axilas se desarrolla por la hiperactividad de las glándulas sudoríparas de esa área y provoca que el individuo se sienta antihigiénico, teniendo que cambiarse la ropa muchas veces durante el día.

Notablemente, el 52% de los pacientes afirmó cambiar alguna de sus prendas de vestir por lo menos una vez al día, mientras que el 20% toma una segunda ducha.
67.5% de las personas manifestó sentirse obstaculizado al conocer a personas por primera vez, un 55.1% limitado para desarrollar

En cambio, la hiperhidrosis axilar afecta a los jóvenes a partir de la pubertad, pero igualmente repercute seriamente en la vida social del individuo.

El tercer grupo está constituido por pacientes que sufren hiperhidrosis cráneo-facial, y por lo general se trata de personas adultas.

A pesar de ser más severa en los hombres que en las mujeres, las pacientes femeninas son las que consultan más frecuentemente acerca de tratamientos para este trastorno.

En la esfera laboral, los pacientes se ven muy afectados, sienten que su trabajo sufre una disminución en la efectividad, sienten esta enfermedad como un obstáculo para su desarrollo profesional y afirmaron que su trabajo se ve más desprolijo.

La clave del tratamiento para la hiperhidrosis radica en el correcto diagnóstico médico. Dependiendo de la causa y tipo de manifestación, el médico aconseja el tratamiento.

Tratamiento:

El tratamiento con toxina botulínica tipo A, Botox®, es uno de los métodos más novedosos y efectivos para el tratamiento de la hiperhidrosis, especialmente en la zona de las axilas, que ya cuenta con la aprobación de organismos regulatorios como la FDA y la ANMAT. 

En una primera etapa, al paciente que va a ser tratado con toxina botulínica se le determinan las zonas de mayor sudoración. Esto se hace mediante la aplicación de yodo (se pintala región) y luego se le esparce almidón arriba. Al comenzar a transpirar, la zona más afectada de, por ejemplo, la axila, se tiñe de azul explica el Dr. Ventura. Se delimita así, el área a tratar.

Luego se administra una serie de pequeñas inyecciones locales intradérmicas en la zona a tratar. El procedimiento es mínimamente molesto y la región a tratar se adormece con frío (packs fríos). Las inyecciones se aplican cada dos centímetros aproximadamente, como si fuera una cuadrícula. Los resultados se hacen notorios en tres o cuatro días, y el procedimiento suele realizarse dos veces al año, aunque en algunos pacientes puede reducirse a una sola aplicación anual.

Cabe señalar que en las manos la diferencia está en que se debe utilizar anestesia, pues es una zona mucho más sensible y se debe actuar con mucho más cuidado dada la gran proliferación de músculos en el área, pero el procedimiento es idéntico. En todos los casos el tratamiento es ambulatorio.

Seguir las orientaciones correctamente es fundamental para el exito de su cirugía.